La complejidad del cuerpo humano le permite realizar procesos extraordinarios pero también es vulnerable a procesos infecciosos que leve, mediana o gran intensidad. Tal es el caso de la cistitis, una enfermedad silenciosa pero de mucho cuidado.
Su origen es la vejiga, y se da mayormente en mujeres por diversas causas, entre ellas la falta de higiene, prácticas sexuales no sanas y hasta una mala costumbre a la hora de orinar.
Para saber si estamos o no en presencia de la cistitis, es preciso reconocer sus síntomas, que pueden ser simples como dolor al orinar, o deseos de hacerlo de manera frecuente sin que haya demasiada cantidad de orina.
Si observas que hay sangre en la orina, presentas dolores en el abdomen y tu temperatura corporal empieza a ser febril, entonces estás en todos las etapas que la cistitis muestra durante su incubación.
Estudios científicos apuntan a que las mujeres son más propensas a la enfermedad, sobre todo si son sexualmente activas, están embarazadas o sufren de otros padecimientos como la diabetes.
Hasta ahora, se sabe que la cistitis se origina bien sea por agentes externos (poco aseo genital, coito vaginal bajo mínimos parámetros de higiene) o por procesos atípicos del tracto intestinal, el cual puede desviar heces a las paredes urinarias y desencadenar la infección.
Y aunque todo esto suene temible y terrible, la cistitis es una enfermedad que se puede tratar tanto con medicamentos prescritos como con alternativas naturales por lo que queremos contarte un par de ellas.
Consejos naturales para tratar la cistitis
Flores de moringa
Las flores de este árbol, que crece normalmente en los continentes americano, africano y asiático, tiene un altísimo valor curativo y medicinal para los pacientes que sufren de cistitis. Si quieres usarla, debes preparar un jugo con sus flores, por lo que debes emplear tres tazas de ellas más la mitad del agua de un coco.
El resultado de la mezcla, que debes refrigerar, debes tomarlo no menos de cuatro veces al día, y sus propiedades vitamínicas y minerales harán todo el trabajo en tu vejiga.
La espinaca
Muy popular por su contenido nutritivo, la espinaca es prácticamente útil para mantener alejados de cualquier mal. Pero cuando se trata de la cistitis, sus componentes (Omega 3, manganeso, hierro y vitaminas) son ideales para combatirla. Si haces un jugo de espinacas y tomas al menos 100 mililitros diarios, te irá bien porque irás eliminando la bacteria que causa la infección por la orina. Puedes tomar esta bebida cuatro veces al día y la puedes acompañar de alguna fruta para que no se sepa tan fuerte.
No te pierdas: Cómo prevenir la cistitis en playas y piscinas
El rábano
Esta hortaliza contiene muchísimos minerales en sus componentes, lo cual la hecho popular para la cura de enfermedades. Posee potasio, magnesio, calcio, ácido fólico y hasta riboflavina.
Si tomas esta opción para tratar una infección por cistitis, prepara un jugo con media taza de agua, un rábano y una pizca de sal. Si le agregas suero de leche podría ayudarte un poco más pero no es una condición estricta. Debes tomar el resultado de la mezcla tres veces al día.
El perejil
Famoso por su presencia en exquisitos platos, el perejil también se proyecta como un increíble “curador” de enfermedades. Entre las propiedades curativas que se le conoce, resalta su capacidad para mejorar la presión arterial, mejora el sistema renal, ayuda a fortalecer los huecos y lucha contra infecciones.
Si agregas una cucharada de perejil y la colocas en una taza de agua en punto de ebullición, obtendrás una infusión. Debes dejarla reposar por al menos unos 15 minutos, colarla y endulzarla con miel de abejas. Ese preparado lo puedes tomar la veces que desees al día.
El limón
El limón tiene un alto contenido de vitamina C, la cual se sabe que beneficia al sistema inmunitario del ser humano. También, es capaz de lidiar con infecciones por lo que para la cistitis es ideal.
Si sufres de la enfermedad y tienes limón a la mano, hierve 200 mililitros de agua y allí vas a verter dos cucharadas del extracto fresco de un limón. Si la bebes dos veces al día, además de mejorar tu condición, evitas que orines con rastros de sangre, lo cual puede empeorar tu estado de salud.
Comentar